Priscila Abigail: Milagro de Dios

Apreciados amigos, Familiares y hermanos en Cristo

 A través de este mensaje queremos expresar, en primer lugar, nuestra gratitud a Dios por el milagro que nos permite experimentar al tener a nuestra hijita Priscila Abigail en casa después de un sin número de pruebas, que sin duda alguna nos han ayudado a crecer. En Realidad no fueron 30 semanas de embarazo y 42 días en Neonatología, las que esperamos para su llegada a nuestro hogar. Fueron 11 años de casados que tuvimos que clamar a Dios en oración para recibirla. Antes tuvimos la triste experiencia de Mikaela, nacida en las mismas circunstancias que Priscila, a quien Dios hizo descansar en su infinita sabiduría y providencia a los 19 días de nacida. Los que nos conocen más de cerca, saben bien que ya el solo hecho de haber quedado embarazada Rosana fue un MILAGRO. Y sabemos que Micaela también fue un milagro, pero Dios nos contesto de otra manera.

En segundo lugar, queremos expresar nuestra gratitud a Uds. nuestros amigos, familiares y hermanos en Cristo junto a sus contactos quienes se unieron a nosotros en oración para orar a Dios por la vida de nuestra hijita que comenzaba su experiencia por esta vida de manera desfavorable. Como saben nació prematura con todas sus complicaciones y riesgos que eso implicaba.

Hoy, después de 49 días de nacida y haber enviado un mail pidiendo que oren por nuestra pequeña hijita Priscila Abigail estamos seguros con mi esposa que “hasta aquí nos acompañó Jehová”.

Ella ya se encuentra en casa, aunque todavía con bajo peso y oxigeno permanente, se encuentra gozando de todos los cuidados de nuestro Dios y de nosotros que somos sus padres terrenales. Expresamos nuestra alegría que Dios nos permite sentir al tenerla con nosotros. Sin embargo, consideramos que no ha terminado todo aun; más bien, recién comienza.

Ella tendrá que seguir un proceso de rehabilitación física por dos años, esperamos que pronto se regeneren y fortalezcan sus pulmones para que deje el oxigeno, seguirá controles permanentes por los médicos para ir evaluando y detectando a tiempo si hubiera alguna consecuencia como resultado de su nacimiento prematuro y los procedimientos médicos que le realizaron para ayudarla en su lucha por la vida. Para ir tratando a tiempo esas secuelas. Seguiremos confiando en nuestro Señor quien es el Dios de lo imposible. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28). Así que: “… no tenemos que temer nada en el futuro, excepto que olvidemos la manera en que el señor nos ha conducido… en la historia pasada” (Elena de White, Joyas de los Testimonios t. 3, pág. 43).

Mientras tanto, seguiremos orando para que se cumplan los propósitos de Dios en nuestras vidas y en especial en la vida de nuestra pequeña Priscila Abigail.

Alabado y engrandecido sea el nombre de Jehová por este hermoso regalo que nosotros le llamaremos Priscila Abigail. ¡A Él sea toda la Gloria!

¡Muchas gracias por todo!

José y Rosana Velásquez

Mayordomía-Hogar y Familia

Misión Peruana del Sur

Alameda Dos de Mayo 110-Tingo

Arequipa-Perú