Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente. Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti. Salmos 51:12,13
Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento. Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificó, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho. Ver galería
La señal eternal de lealtad es el séptimo día sábado. Los sellos antiguos contenían tres elementos principales: el nombre, el título y el territorio del que colocaba el sello oficial y legal en el documento. El sábado de Dios es el único de los Diez Mandamientos que contiene su nombre: “Jehová tu Dios”; su título de Creador: “Porque en seis días hizo Jehová”; y su territorio: “los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay” (véase Éxodo 20:8-11). El sábado es la señal eterna de la lealtad a Dios en el tiempo del fin. Es el símbolo externo de una fe interior viva. En un momento de enorme crisis y persecución, el Espíritu Santo fortalecerá a los hijos fieles de Dios para que vivan vidas de piadosa obediencia.
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