
I concilio de Enriquecimiento Espiritual "Escuela con Poder".

Nuestras escuelas sabáticas no son nada menos que sociedades bíblicas, y en la sagrada obra de enseñar las verdades de la Palabra de Dios, ellas pueden llevar a cabo mucho más de lo que hasta ahora han hecho. La escuela sabática, cuando es bien dirigida, posee un poder maravilloso, y está adaptada para hacer una gran obra, pero no es ahora * lo que puede y debe ser. La influencia creciente que emana de la obra de la escuela sabática debería mejorar y aumentar la iglesia; pero en ningún caso se debería permitir que se desvíe de los intereses de la iglesia. En la escuela sabática hay un preciosísimo campo misionero, y si hay ahora indicios buenos, son sólo indicaciones y principios de lo que puede hacerse. TES 33. 10
Hay en la obra de la escuela sabática un amplio campo que necesita ser diligentemente cultivado
y eso debe inspirar a nuestra juventud a entregarse enteramente al Señor, para ser usada por él en su causa. Debería haber obreros celosos y fieles en nuestras escuelas sabáticas, que observen y disciernan en quién está obrando el Espíritu de Dios, y cooperen con los ángeles de Dios en ganar almas para Cristo. Se han confiado responsabilidades sagradas a los obreros de la escuela sabática, la cual debería ser un lugar donde, mediante una comunión viva con Dios, los hombres y las mujeres, los jóvenes y los niños se preparen de tal manera que sean una fortaleza y una bendición para la iglesia. Ellos deberían ayudar a la iglesia a elevarse y avanzar cuanto les sea posible, acrecentando de continuo su poder.TES 100